Boletín 14
Mapa de Instituciones Financieras de Desarrollo de América Latina que brindan Financiamiento Rural
Las instituciones financieras de desarrollo latinoamericanas que ofrecen financiamiento al sector rural (35 entidades) se han desempeñado de manera distinta en el 2008 de acuerdo con la modalidad operativa, orientación sectorial y estructura propietaria que presenten. El mapa de experiencias de la región brinda información básica y relevante acerca del tamaño, estructura y desempeño de dichas instituciones.
Del análisis por orientación sectorial para el año 2008, se observa que de los 35 bancos bajo estudio 22 son multisectoriales –financian a diversos sectores económico-productivos – y 13 están orientados a la atención del sector agropecuario y/o rural. El primer grupo –los bancos multisectoriales - otorgó en promedio el 18,24% de su cartera total al sector agropecuario, mientras que el segundo grupo –los bancos agropecuarios y/o rurales- otorgó en promedio 91,77% del total de crédito a dicho sector. En general entonces, se puede notar que los bancos multisectoriales financian en mucho menor medida al sector agropecuario que los bancos agropecuarios y/o rurales.


En cuanto al desempeño de los bancos multisectoriales, en comparación con los bancos agropecuarios y/o rurales, los primeros presentaron en promedio mejores indicadores de desempeño para el año 2008. Los indicadores de eficiencia (ROA y ROE) fueron mayores para los bancos multisectoriales; en cambio, el ratio gastos administrativos / ingresos y la tasa de morosidad fueron mayores para los bancos agropecuarios y/o rurales. Dichos indicadores demuestran que la diversificación del riesgo llevada a cabo por los bancos multisectoriales al ofrecer financiamiento a más de un sector económico-productivo permite un mejor desempeño promedio de dichas instituciones.

El análisis por modalidad operativa de los 35 bancos – de América Latina que ofrecen financiamiento al sector rural – para el año 2008 muestra que 15 de ellos opera en el primer piso (es decir, otorga financiamiento sólo de manera directa), 7 en el segundo piso (otorgando financiamiento exclusivamente de manera indirecta, a través de intermediarios financieros), y 13 bajo ambas modalidades. Los bancos de segundo piso son quienes financian en mayor medida al sector agropecuario, pues en el 2008 destinaron en promedio 83,46% de su cartera total al financiamiento de dicho sector; por su parte, los bancos de primer piso otorgan en promedio al sector agropecuario el 25,95% de su cartera total, mientras que los bancos que operan bajo ambas modalidades destinan solamente el 7,08%, lo cual llama la atención debido a que muchas de estas instituciones (antes solamente de segundo piso) ampliaron su atención (al primer piso) con el objetivo de promover una mayor inclusión financiera del sector agropecuario.



En términos de eficiencia, en el 2008 los bancos de primer piso alcanzaron un mayor ROE promedio que las instituciones financieras que operan en el segundo piso y las que operan bajo ambas modalidades. Pero es este último grupo –bancos que operan bajo ambas modalidades- el que presentó el mayor ROA promedio para el 2008. Por otro lado, la tasa de morosidad promedio fue menor para los bancos que operan bajo ambas modalidades, alcanzando 0,35%, mientras que para los bancos de primer piso y para los de segundo piso la tasa de morosidad promedio fue de 3,52% y 0,71%, respectivamente. Asimismo, al igual que en el caso de la morosidad, los bancos que operan exclusivamente en el primer piso presentaron un desempeño menos favorable que los otros dos tipos de instituciones, pues el ratio gastos administrativos / ingresos promedio alcanzó para ellos 12,69% en el año 2008, mientras que fue de 3,47% para los bancos de segundo piso, y de 2,28% para los bancos que operan bajo ambas modalidades. Todo ello evidencia que diversificar la modalidad operativa, es decir, operar tanto en el primer como en el segundo piso, puede devenir en un mejor desempeño para las instituciones financieras de desarrollo.

Finalmente, el análisis por tipo de propiedad de los 35 bancos que ofrecen financiamiento rural en Latinoamérica para el año 2008, muestra que solamente las 3 entidades siguientes son de capital mixto, es decir son propiedad no solamente del sector público: BDP de Bolivia, Banco do Brasil y Banrural de Guatemala. No obstante, se debe resaltar que existen otras instituciones financieras de desarrollo, del grupo de las 35 Instituciones financieras de desarrollo estudiadas, que de acuerdo con sus leyes de creación tienen la posibilidad de tener socios privados, pero por diversas razones son totalmente de propiedad estatal. Estos tres bancos de capital mixto presentan altos indicadores de eficiencia y baja morosidad, son multisectoriales, otorgan solo una parte de su cartera (pero no poco importante) al sector agropecuario, y cada uno opera bajo una modalidad distinta. La poca y diversa evidencia acerca del desempeño de las instituciones de desarrollo de capital mixto no apoya la noción de que la banca pública y, en especial la de desarrollo, debe ser privatizada con el fin de generar un mejor desempeño; ello, por otro lado, podría impedir la persecución del objetivo de desarrollo.
A manera de conclusión, se puede afirmar que la diversificación del riesgo tanto a través de la modalidad operativa como de la orientación sectorial, han significado mejores indicadores de desempeño para las instituciones financieras de desarrollo de América Latina que ofrecen financiamiento para el sector agropecuario y/ o el sector rural. Sin embargo, no se puede afirmar algo similar en términos de la participación estatal en la propiedad de los bancos.
Los indicadores aquí analizados provienen de nuestro mapa de experiencias de la región, los mismos que serán complementados con la posterior publicación de un compendio estadístico sobre la banca de desarrollo latinoamericana que atiende al sector rural.

En el caso del BDP de Bolivia, el 80% es de propiedad estatal y el otro 20% pertenece a
la Corporación Andina de Fomento. El Estado brasileño posee el 78% del Banco do Brasil, el otro 32% corresponde a la emisión de acciones en el mercado de capitales. En Banrural de Guatemala, la participación privada es mayoritaria (80%).
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